"¿Está bien tu gente?"
Sobre ayudar cuando todo se viene abajo.
“¿Está bien tu gente?”
El 24 de junio de 2026 abrí el teléfono y había decenas de mensajes. Todos preguntando lo mismo: “¿está bien tu gente?”.
Venezuela, especialmente la zona central, vivió ese día una de las peores tragedias de su historia contemporánea: dos terremotos de 7.2 y 7.5, separados por apenas 39 segundos. No da tiempo para nada. Ni para correr. Ni para que las estructuras absorban el primer golpe antes de recibir el segundo.
Las imágenes que llegaron después eran difíciles de procesar: edificios de cuatro, doce pisos, aplastados contra el suelo como si nunca hubieran existido.
He llorado mucho con esto, en momentos es de la nada, haciendo cualquier cosa. Para que les voy a decir lo contrario.
Pero en medio del horror hay algo que no puedo ignorar: la cantidad de gente buena que se activó. Civiles rescatando con sus propias manos. Empresas convirtiendo sus plataformas en centros de donación sin cobrar comisión, haciendo match de lo que reciben. Servicios de delivery trasladando voluntarios. Bases de datos colaborativas para encontrar desaparecidos. Más de un centenar de iniciativas ciudadanas organizadas en días. Hospitales abastecidos en 24 horas, luego de décadas sin una gasa. Literalmente la gente está poniendo su sudor y su sangre, donándola para quien la necesite.
Y desde afuera: El Salvador, Estados Unidos, España, Colombia, Francia, Alemania, Ecuador, Qatar, Siria, el Reino Unido, la República Checa y otros… países que respondieron de inmediato.
Cuando de verdad hace falta, la gente cuenta con la gente. No los sistemas. No las instituciones. La gente.
Este no es momento para lucirse ni para hacer de la tragedia ajena una oportunidad personal. La gran mayoría de las personas lo han entendido, muchas marcas lo han entendido y han cambiado su programación en redes para sumarse a la ayuda. Es lo correcto. Es lo único que tiene sentido ahora.
(No estoy hablando de la gente que tiene que ir a trabajar, del que tiene que seguir asumiendo responsabilidades, del que incluso tiene que sacar una sonrisa de donde no la tiene para poder seguir adelante, del que llegó a su casa y le dió gracias a Dios porque la tiene. No hay una “forma correcta” y una incorrecta de reaccionar, cada quien como puede).
El mantra que repito y comparto: ayuda como puedas, con lo que tengas.
Recursos que recomiendo.
Hay muchos recursos, muchas iniciativas, mucha gente tratando de ayudar…y ayudando! Aqui solamente pongo varias porque creo que no hay que atomizar los recursos y el foco.
Directorio general de iniciativas ciudadanas (coordinado por Marianne Díaz, agrupa casi todo lo que existe)
https://terremotove.netlify.app/recursos
World Central Kitchen — el chef José Andrés lleva alimentos a voluntarios y afectados en distintas zonas del país
https://donate.wck.org
Yummy — prestaron su plataforma para recibir donaciones, hacen match de lo que llega, y trasladan gratis a quienes necesitan llegar a refugios
https://dona.yummyrides.com
Hogares Bambi — más de 30 años ayudando a niños en Venezuela, ahora atienden a los más pequeños afectados por el terremoto
https://hogarbambi.org/donar-ahora/
Base de datos de desaparecidos — colaborativa, más de 50.000 registros, ya conectó a más de 12.000 personas con sus familias https://desaparecidosterremotovenezuela.com
Red de Intérpretes Voluntarios — conecta traductores con brigadas extranjeras que operan en Venezuela
https://interp-aid.lovable.app
Conecta Venezuela — centraliza recursos y los conecta con quienes los necesitan
https://www.enlazavenezuela.com
En Caracas Chronicles hicieron una lista con centros de acopio en distintos países, para quienes quieren ayudar desde afuera
👉 https://www.caracaschronicles.com/2026/06/26/help-venezuela-from-abroad-cash-donations-matter-most-right-now/



