Hoy quiero hablarte de lo que no se nota. De esos detalles que, cuando están bien diseñados, desaparecen… y justamente por eso funcionan. Porque lo invisible, en diseño y en tecnología, es comparable con la magia.
Lo dijo Arthur C. Clarke con gran claridad:
“Any sufficiently advanced technology is indistinguishable from magic.”
Y Douglas Adams, con su ironía característica, nos recordó que:
“Technology is a word that describes something that doesn’t work yet.”
Entre la magia y la frustración, el verdadero triunfo está en lo invisible: en ese momento en que la tecnología deja de ser algo pesado que llevamos en los hombros y nos hace perder tiempo, y simplemente funciona.




