Guillermo, sinceramente, magistral. Mi mente comenzó a conectar puntos, no sólo en mi actual casa, también en otros lugares donde viví, Puerto la Cruz, Caracas. La casa mis padres. Todo está allí. Los objetos en el setup, mis programas de tv favoritos, es una conexión emocional que nos define. Gracias por esto.
Vaya, Guillermo. Pues esto está hermoso a muchos niveles. Cosas, coordenadas que marcan, que te dicen tu lugar en el mundo. Me ha disparado ganas de es rubor sobre un par de esos asuntos que tu texto ha reflotado. Y eso es, no? Gracias.
Tus newsletters son uno de los caminos de esa cartografía emocional que me conduce a lugares remotos, quién sabe si existentes, pero buenos por las risas, fáciles y sencillas, que siguen sonando en nuestra alma. Nunca estuve en el estudio del Late Show, pero gracias por regalarme la entrada al capítulo final. Lloré, tanto como un día reí a que Luis, allá por Santa Lucía. ¡Qué mapas! ¡Qué días!
Me encantó esta Newsletter y esta reflexión sobre los mapas. Yo tengo muy mal sentido de orientación (casi inexistente) y la manera en la que llego a lugares es justamente gracias a los puntos de referencias. En Basilea, dónde vivía antes, eran los puentes que dividían la ciudad en la pequeña y la gran Basel. Llegar a un sitio era ver que puente cruzar y de que lado. Ahora, recién mudada a un pueblo en el norte de Italia, me siento aún perdida, tanto dentro como fuera de mi casa, pero poco a poco voy construyendo puntos de referencia. Un gran abrazo, Guillermo
¡Qué buen post, Guillermo! Lo relaciono mucho con uno de los anteriores. Creo, como tú, en esos mapas internos, pero la vida actual nos lleva a no encontrarlos por el apuro y la inmediatez. El GPS se confunde cuando queremos admirar, pausar o solo disfrutar de algo que nos gusta o nos activa un recuerdo.
Hoy comentaba en otra red, a propósito de una foto, que uno de los edificios que más me gusta de Caracas es El Castillito, ubicado en la avenida Libertador, y que me encanta caminar por ahí a pesar de lo golpeada que está la ciudad.
🙌🏻 Excelente post y si… el Ávila siempre como Norte nos mantiene inspirados.
Sentirse perdido en una ciudad conocida, no porque no sepamos cómo salir del lugar, sino por no reconocer o conectar con el entorno en el que estamos no es cosa fácil, si la ciudad es desconocida podemos a veces aventurarnos, pero podría dejarnos intimidados, cautelosos, inseguros…
En cualquier caso, tener un mapa mental o una perspectiva de la ruta, reconocer iconos visuales nos brindan la seguridad de seguir en el camino, sobre todo cuando estamos de vuelta a casa y esa sensación de llegar a casa es realmente especial y en ocasiones hasta indescriptible
Amigo: ¿podemos publicar una adaptación de la primera parte de este artículo en el blog de Agenda Cultural CCS? ¿Te animas a escribirlo o prefieres que nosotros hagamos la adaptación?
Guillermo, sinceramente, magistral. Mi mente comenzó a conectar puntos, no sólo en mi actual casa, también en otros lugares donde viví, Puerto la Cruz, Caracas. La casa mis padres. Todo está allí. Los objetos en el setup, mis programas de tv favoritos, es una conexión emocional que nos define. Gracias por esto.
Muy contento de que conecte contigo, mi estimado.
Vaya, Guillermo. Pues esto está hermoso a muchos niveles. Cosas, coordenadas que marcan, que te dicen tu lugar en el mundo. Me ha disparado ganas de es rubor sobre un par de esos asuntos que tu texto ha reflotado. Y eso es, no? Gracias.
Gracias a ti por ese comentario tan bonito, mi querido amigo ;)
Tus newsletters son uno de los caminos de esa cartografía emocional que me conduce a lugares remotos, quién sabe si existentes, pero buenos por las risas, fáciles y sencillas, que siguen sonando en nuestra alma. Nunca estuve en el estudio del Late Show, pero gracias por regalarme la entrada al capítulo final. Lloré, tanto como un día reí a que Luis, allá por Santa Lucía. ¡Qué mapas! ¡Qué días!
Muchas gracias, Bea! Siempre honrado y agradecido por tus palabras y tu amistad. Y si, esos recuerdos son parte de nuestros mapas emocionales también!
Me encantó esta Newsletter y esta reflexión sobre los mapas. Yo tengo muy mal sentido de orientación (casi inexistente) y la manera en la que llego a lugares es justamente gracias a los puntos de referencias. En Basilea, dónde vivía antes, eran los puentes que dividían la ciudad en la pequeña y la gran Basel. Llegar a un sitio era ver que puente cruzar y de que lado. Ahora, recién mudada a un pueblo en el norte de Italia, me siento aún perdida, tanto dentro como fuera de mi casa, pero poco a poco voy construyendo puntos de referencia. Un gran abrazo, Guillermo
Que bueno que haya resonado contigo, María Alejandra. Te mando un abrazo!
¡Qué buen post, Guillermo! Lo relaciono mucho con uno de los anteriores. Creo, como tú, en esos mapas internos, pero la vida actual nos lleva a no encontrarlos por el apuro y la inmediatez. El GPS se confunde cuando queremos admirar, pausar o solo disfrutar de algo que nos gusta o nos activa un recuerdo.
Hoy comentaba en otra red, a propósito de una foto, que uno de los edificios que más me gusta de Caracas es El Castillito, ubicado en la avenida Libertador, y que me encanta caminar por ahí a pesar de lo golpeada que está la ciudad.
Gracias, Melissa! Que bueno que resuene contigo, esas reflexiones son justo la idea de este post ;)
Un abrazo ☕
🙌🏻 Excelente post y si… el Ávila siempre como Norte nos mantiene inspirados.
Sentirse perdido en una ciudad conocida, no porque no sepamos cómo salir del lugar, sino por no reconocer o conectar con el entorno en el que estamos no es cosa fácil, si la ciudad es desconocida podemos a veces aventurarnos, pero podría dejarnos intimidados, cautelosos, inseguros…
En cualquier caso, tener un mapa mental o una perspectiva de la ruta, reconocer iconos visuales nos brindan la seguridad de seguir en el camino, sobre todo cuando estamos de vuelta a casa y esa sensación de llegar a casa es realmente especial y en ocasiones hasta indescriptible
Muchas gracias, Salvador!
Hermoso texto Guillermo. Gracias!
Gracias a ti por comentarlo, Mariana!
Amigo: ¿podemos publicar una adaptación de la primera parte de este artículo en el blog de Agenda Cultural CCS? ¿Te animas a escribirlo o prefieres que nosotros hagamos la adaptación?
Estimado, con mucho gusto lo adapto y lo puedes usar ;)