Cuando la creatividad se queda quieta.
Sobre trucos repetidos, blancos que no dicen nada y la importancia de la intención.
Esta semana estuve pensando en dos ideas que, aunque parecen no tener relación, terminan hablando del mismo problema: la creatividad sin intención. Por un lado, el “one-trick pony”, esa tendencia a repetir lo que funciona sin preguntarnos si todavía tiene sentido. Por el otro, la elección del blanco más insípido como color del año de Pantone, una decisión que suena más a silencio que a propuesta.
Y en ambos casos aparece la misma pregunta: ¿qué pasa cuando confundimos neutralidad con consistencia, y repetición con estilo?
De eso va la entrega de hoy: de estilo, de intención, y de lo que pasa cuando elegimos no elegir.




