El blanco es el comienzo, veo el blanco lienzo propuesto por Pantone en un momento de considerables incertidumbres y confusiones poco inteligentes, como fresco, sin ataduras y sin límites.
La historia nos toca contarla a nosotros, desde ese blanco lienzo tenemos la libertad de escoger el camino que deseamos, mostrarlo, diseñarlo, dibujarlo, escribirlo, arrugarlo...
Comenzar de cero, sin una referencia ha sido siempre la parte difícil, surge entonces la pregunta:
De acuerdo con que la historia nos toca contarla a nosotros, mi postura es que Pantone ha compartido siempre su “color del año” como una propuesta del color a usar, por eso no les doy el beneficio de la duda de pensar que proponen un lienzo en blanco (creo que incluso luego salieron a aclarar que era algo asi, y a mostrar unas tonalidades pastel que jugaban con esto…y que hasta hubieran sido mejores).
Mil gracias por tu siempre sereno comentario, Salvador. De hecho me das pie para añadir algunas cosas a esta idea, en la proxima entrega! ☺️
Concuerdo con tu punto de vista; sin embargo, me he cuestionado si formamos parte de un sesgo. Me explico: en el supuesto caso de que Phthalo Green fuese el tono escogido por PANTONE, ¿Qué hubiese dicho la gente? ¿Qué es anticuado en tiempos de IA? Otros afirmarían que ese tono demuestra que lo vintage está de moda, o que debemos volver a lo "orgánico"; y hasta otras propuestas afirmarían que el "blanco" sería lo ideal porque vivimos un reinicio, un nuevo lienzo que representa todo lo que vivimos social y tecnológicamente hablando para el próximo año.
Por otra parte, de esto se ha hecho un ruido inmenso, y los creadores de contenido han encontrado un espacio especial para anexarlo a muchas verticales, por ejemplo, el caso de Rosalía con LUX.
Observando los últimos tres tonos seleccionados por PANTONE en estos años, me pregunto: ¿Realmente vimos reflejado en el mercado estas decisiones? ¿Hubo un impacto cultural? A pesar de que PANTONE es una institución dedicada a esto, si lo trasladamos a lo tangible, ¿vemos realmente su relevancia reflejada en lo palpable, o es otra conversación en RRSS que veremos diluida en un par de meses con otro tema del momento?
¡Gracias por compartir tu opinión, Michael! Y sí, totalmente: es sano preguntarnos por nuestros propios sesgos. Creo que parte del problema hoy es que hay tanto ruido alrededor de cualquier anuncio (desde un color hasta un algoritmo) que terminamos confundiendo opinión con realidad, propuesta con verdad.
En el caso de Pantone, más que el color en sí, lo que me interesa es lo que revela: un intento por mantener relevancia en un mundo muy distinto al de sus orígenes. Al final, Pantone no nació para predecir tendencias, sino para resolver un problema técnico muy concreto: que un rojo fuese el mismo rojo sin importar la imprenta, el país o la máquina. De ahí viene su valor histórico.
Todo lo demás (el simbolismo, las narrativas, los manifiestos cromáticos) es construcción cultural… y hoy esa construcción ocurre en un ecosistema donde las redes sociales amplifican cualquier cosa por un par de días hasta que aparece el siguiente tema.
Por eso coincido contigo: no deberíamos tomar el ruido de redes como “la voz del pueblo” ni como un indicador real de impacto cultural. Es solo eso: ruido. Y sí, se diluirá en días, como siempre. Pero creo que allí está justo el punto interesante: qué decidimos elevar nosotros por encima del ruido. Qué ideas, qué procesos, qué preguntas seguimos usando para pensar mejor, y no solo para reaccionar.
El blanco es el comienzo, veo el blanco lienzo propuesto por Pantone en un momento de considerables incertidumbres y confusiones poco inteligentes, como fresco, sin ataduras y sin límites.
La historia nos toca contarla a nosotros, desde ese blanco lienzo tenemos la libertad de escoger el camino que deseamos, mostrarlo, diseñarlo, dibujarlo, escribirlo, arrugarlo...
Comenzar de cero, sin una referencia ha sido siempre la parte difícil, surge entonces la pregunta:
¿Qué haremos nosotros con un lienzo en blanco?
De acuerdo con que la historia nos toca contarla a nosotros, mi postura es que Pantone ha compartido siempre su “color del año” como una propuesta del color a usar, por eso no les doy el beneficio de la duda de pensar que proponen un lienzo en blanco (creo que incluso luego salieron a aclarar que era algo asi, y a mostrar unas tonalidades pastel que jugaban con esto…y que hasta hubieran sido mejores).
Mil gracias por tu siempre sereno comentario, Salvador. De hecho me das pie para añadir algunas cosas a esta idea, en la proxima entrega! ☺️
Concuerdo con tu punto de vista; sin embargo, me he cuestionado si formamos parte de un sesgo. Me explico: en el supuesto caso de que Phthalo Green fuese el tono escogido por PANTONE, ¿Qué hubiese dicho la gente? ¿Qué es anticuado en tiempos de IA? Otros afirmarían que ese tono demuestra que lo vintage está de moda, o que debemos volver a lo "orgánico"; y hasta otras propuestas afirmarían que el "blanco" sería lo ideal porque vivimos un reinicio, un nuevo lienzo que representa todo lo que vivimos social y tecnológicamente hablando para el próximo año.
Por otra parte, de esto se ha hecho un ruido inmenso, y los creadores de contenido han encontrado un espacio especial para anexarlo a muchas verticales, por ejemplo, el caso de Rosalía con LUX.
Observando los últimos tres tonos seleccionados por PANTONE en estos años, me pregunto: ¿Realmente vimos reflejado en el mercado estas decisiones? ¿Hubo un impacto cultural? A pesar de que PANTONE es una institución dedicada a esto, si lo trasladamos a lo tangible, ¿vemos realmente su relevancia reflejada en lo palpable, o es otra conversación en RRSS que veremos diluida en un par de meses con otro tema del momento?
¡Gracias por compartir tu opinión, Michael! Y sí, totalmente: es sano preguntarnos por nuestros propios sesgos. Creo que parte del problema hoy es que hay tanto ruido alrededor de cualquier anuncio (desde un color hasta un algoritmo) que terminamos confundiendo opinión con realidad, propuesta con verdad.
En el caso de Pantone, más que el color en sí, lo que me interesa es lo que revela: un intento por mantener relevancia en un mundo muy distinto al de sus orígenes. Al final, Pantone no nació para predecir tendencias, sino para resolver un problema técnico muy concreto: que un rojo fuese el mismo rojo sin importar la imprenta, el país o la máquina. De ahí viene su valor histórico.
Todo lo demás (el simbolismo, las narrativas, los manifiestos cromáticos) es construcción cultural… y hoy esa construcción ocurre en un ecosistema donde las redes sociales amplifican cualquier cosa por un par de días hasta que aparece el siguiente tema.
Por eso coincido contigo: no deberíamos tomar el ruido de redes como “la voz del pueblo” ni como un indicador real de impacto cultural. Es solo eso: ruido. Y sí, se diluirá en días, como siempre. Pero creo que allí está justo el punto interesante: qué decidimos elevar nosotros por encima del ruido. Qué ideas, qué procesos, qué preguntas seguimos usando para pensar mejor, y no solo para reaccionar.