Hace tanto me parecía que tener sentimientos fuertes por el país de origen era una tontería hasta que me tocó vivirlo. La identidad es un asunto de una fuerza muy contundente. Entre todos nos toca digerirla, gracias por contribuir a la lectura de la venezolanidad.
Hace tanto me parecía que tener sentimientos fuertes por el país de origen era una tontería hasta que me tocó vivirlo. La identidad es un asunto de una fuerza muy contundente. Entre todos nos toca digerirla, gracias por contribuir a la lectura de la venezolanidad.
Te entiendo perfectamente. Gracias a ti por leerlo y comentarlo.
Nos queda claro que este newsletter se hace a punta de café, palmeritas y sobre todo latas de pirulin. Jajaja. Te queremos, Guille.